dimanche 5 octobre 2008

El debate divino


© Jon Meacham
Traducción de Newsweek Argentina y Fernando G. Toledo

Rick Warren tiene el tamaño de un oso, una voz retumbante y un encanto natural. Sam Harris es compacto, reservado y, a pesar del tono polémico de sus libros, amigable y suave. Warren, uno de los pastores más conocidos del mundo, comenzó en Saddleback en 1980; en la actualidad, 25.000 personas asisten a su iglesia todos los domingos. Harris tiene una voz más suave; para expresarse utiliza extensos párrafos, completos y repletos de datos, como corresponde a un doctor en neurociencias. Tras la reciente invitación de Newsweek, se reunieron en la oficina de Warren y charlaron, en su mayor parte de modo amigable, durante cuatro horas. Éstos son algunos extractos.

Jon Meacham: Rick, por el hecho de que estás jugando de local, comenzaremos con Sam. Sam, ¿existe un Dios en el sentido en que lo cree la mayor parte de los estadounidenses?

Sam Harris: No ha ninguna evidencia de tal Dios, y vale la pena destacar que todos nosotros somos ateos con respecto a Zeus y los miles de otros dioses a los cuales nadie rinde culto acualmente.

Rick, ¿qué pruebas hay de la existencia del Dios de Abraham?

Rick Warren: Veo las huellas de Dios en todas partes. Las veo en la cultura, en el derecho, la literatura, la naturaleza, en mi propia vida. Intentar entender de dónde vino Dios es como si una hormiga intentase entender cómo funciona internet. Hasta el más brillante de los científicos reconoce que solo sabemos un pequeño porcentaje del conocimiento del universo.

Harris: Todo científico debe aceptar que no comprendemos el universo en su totalidad. Pero ni la Biblia ni el Corán representan nuestra mejor comprensión del universo. Eso está más que claro.

Warren: Para usted.

Harris: Hay tanto sobre nosotros que no está en la Biblia… Todas las ciencias específicas, desde la cosmología hasta la psicología y la economía, han superado y reemplazado lo que la Biblia nos presenta como verdades de nuestro mundo.

Sam, ¿los cristianos a los que está dirigido su libro [Letter to a Christian Nation] deben creer que Dios escribió la Biblia y que ésta constituye una verdad literal?

Harris: Bueno, claramente hay un espectro de confianza en el texto. Quiero decir, está la parte de «esto es literalmente verdad, no interpretamos nada ni siquiera en sentido figurado», y luego la parte de «simplemente este es el mejor libro que tenemos, escrito por las personas más inteligentes que hayan vivido, y es válido organizar nuestras vidas a su alrededor excluyendo otros libros». Sea como sea, tengo un problema, porque para mí la Biblia y el Corán no son má sque libros, escritos por seres humanos. Hay partes de la Biblia que me parecen absolutamente brillantes y sin igual poético, y otras partes son extractos del más puro barbarismo, y aun así profesan establecer una moralidad divina, ¿por dónde empezar? En cuanto a algunos hechos que se relatan en Levítico, Deuteronomio, Éxodo, 1 y 2 Reyes y 2 Samuel, la mitad de los reyes y profetas de Israel sería enjuiciada en La Haya por crímenes de lesa humanidad si esos actos se realizaran en nuestros tiempos.


[A Warren] ¿La Biblia es infalible?

Warren: Creo que es falible en aquello que dice serlo. La Biblia no dice ser un libro científico en muchos aspectos.

¿Usted cree que la Creación ocurrió del modo en el que se la describe en Génesis?

Warren: Si lo que me pregunta es si creo en la evolución, la respuesta es «no». Creo que Dios, en un determinado momento, creó al hombre.

Harris: Estoy haciendo un doctorado en neurociencia; frecuento mucha literatura sobre biología evolutiva. Y el punto central es que la evolución por selección natural es una mutación genética aleatoria que se desarrolla durante millones de años en el contexto de presiones ambientales que seleccionan al más apto.

Warren: ¿Quién selecciona?

Harris: El medio ambiente. No hace falta invocar a un diseñador inteligente para explicar la complejidad que percibimos.

Warren: Sam hace que toda clase de afirmaciones basándose en sus presupuestos. Estoy llevado a admitir mis presupuestos: hay pistas de Dios. Hablo con Dios todos los días. Y él me habla a mí.

Harris: ¿Qué significa eso realmente?

Warren: Una de las mayores evidencias de Dios son las plegarias atendidas. Tengo un amigo, canadiense, con un problema de inmigración. Él vive como internado en su templo, y entonces yo dije: «Dios, necesito que me ayudes con esto», cuando salía dar mi paeso matinal. Mientras caminaba, me encuentro con una mujer que me dice: «Soy abogada en temas de inmigración; estaría feliz en tomar este caso». Ahora bien, si esto hubiera sucedido una sola vez en mi vida diría «es una coincidencia». Si sucede miles de veces, no es una coincidencia.

Debe de haber habido veces en su ministerio en que usted haya orado por alguien que necesitara curarse y no lo haya hecho, digamos, una niña con cáncer.

Warren: Oh, absolutamente.

Entonces, analícelo. Dios le manda una abogada de inmigración, pero Dios mata a una niñita.


Warren: Bueno, creo en la bondad de Dios, y creo que él lo sabe mejor que yo. Dios a veces dice que sí, Dios a veces dice no y Dios a veces dice espera. He aprendido la diferencia entre no y todavía no. La cuestión aquí realmente viene a rendirse. Un montón de ateos se esconden detrás del racionalismo; cuando comienzas probando, te encuentras con que sus reacciones son bastante emocionales. De hecho, jamás he conocido a un ateo que no estuviese enojado.

Harris: Déjame ser el primero.

Warren: Creo que en tus libros te mostrás bastante enfadado.

Harris: Puedo mostrarme más impaciente que enojado. Déjame responderte a esta noción de plegarias atendidas, porque es error típido, usar una frase estadística. Sabemos que los seres humanos son tienen un terrible sentido de la probabilidad. Hay muchas cosas que creemos que confirman nuestros prejuicios sobre el mundo, y prestamos atención a los datos que nos los confirman, pero no a los que los contradicen. Podrías probar para satisfacción de todo científico que la plegaria intercesora funciona si preparas un experimento sencillo. Pon a 1.000 millones de cristianos a rezar por un solo amputado. Déjalos pedirle a Dios que regenere el miembro perdido. Esto sucede a diario con las salamandras, se supone que sin plegarias de por medio; esto está entre las capacidades de Dios. [Warren se ríe]. Encuentro interesante que la genet de fe sólo tienda a rezar por condiciones que están autolimitadas.

Warren: Eso es una tergiversación.

Harris: Pero volvamos a la Biblia. ¿Usted cree que Jesús es el hijo de Dios porque cree que los Evangelios son un recuento válido de los milagros de Jesús?

Warren: Ésa es una de las razones.

Harris: Bien, igualmente sabrá que otras religiones del mundo también tienen en su literatura milagros igual de sorprendentes que los de Jesús, inclusive contemporáneos. Por ejemplo, millones de personas creen que Sathya Sai Baba nacio de una virgen, que ha resucitado muertos y que materializa objetos. Hasta se pueden ver algunos de sus milagros en YouTube. Como cristiano, puede decir que sus historias de milagros no son interesantes, que no merecen atención, pero si se las sitúa dentro del contexto religioso precientífico del imperio Romano del siglo I, de repente estos relatos se tornan particularmente convincentes.

Sam, ¿cuáles son las fuentes seculares de un código moral aceptable?

Harris: Bueno, no creo que los libros religiosos sean la fuente. Recurrimos a la Bilbia y somos los jueces de lo que es bueno. Consideramos que la regla de oro es la gran purificación de impulsos éticos, pero la regla de oro no es privativa de la Biblia o Jesús; está presente en muchas, muchas culturas… inclusive se evidencia de cierto modo en algunos primates no humanos. Bajo ningún concepto soy relativista moral. Creo que es muy común que las personas religiosas crean que ser ateo significa ser relativista moral. Considero que existe de modo absoluto lo correcto y lo equivocado. Creo que el asesinato por honor, por ejemplo, es sin lugar a dudas equivocado: puedes usar la palabra malo. Una sociedad que mata mujeres y chicas por indiscreción sexual, incluso si la indiscreción es haber sido violada, es una sociedad que ha asesinado la compasión, que está incapacitada para enseñar a los hombres a valorar a las mujerse y ha erradicado la empatía. La empatía y la compasión son nuestros impulsos morales básicos, y podemos incluso enseñar la regla de oro sin mentirnos a nosotros mismos o a nuestros hijos acerca del origen de ciertos libros o del nacimiento virginal de ciertas personas.

Warren: ¿No cree que los ateos son dogmáticos?

Harris: No.

Warren: Lo siento, no estoy de acuerdo. Usted es considerablemente dogmático.

Harris: Bien, me alegra que haya sacado a relucir mis dogmas, pero primero déjeme hablar de Stalin. Los campos de exterminio y el gulag no fueron producto de que la gente no quisiera creer cosas sobre pruebas suficientes, ni de pedirles argumentos a favor de sus creencias contrarias. Hay personas que estrellan aviones contra nuestros edificios porque tienen resentimientos teológicos contra Occidente. Veo que los crsitianos hacen cosas terrible explícitamente por motivos religiosos, por ejemplo, no financiar las investigaciones de células madre. El motivo siempre es de vital importancia para mí. Ninguna sociedad en la historia de la humanidad ha sufrido por ser razonable en exceso.

Warren: Estamos de acuerdo. Pero para mí el cristianismo salvó a la razón. No tendríamos la Declaración de Derechos si no fuera por el cristianismo.

Harris: Ciertamente, esas es una declaración un tanto discutible. La idea de que de cierto modo derivamos nuestra moralidad de la tradición judeocristiana es mala historia y mala ciencia.

Warren: ¿De dónde se obtiene la moralidad? Si no existe Dios, si simplemente soy un barro complejo, entonces la verdad es que ni su vida ni la mía importan.

Harris: Eso es una caricatura absoluta de…

Warren: No, déjeme terminar. Yo lo dejo a usted caricaturizar el cristianismo. Si la vida es producto de un azar aleatorio, entonces nada importa y no existe la moralidad, es la supervivencia del más apto. Si la supervivencia del más apto significa tener que matarlo para sobrevivir, que así sea. Durante años los ateos han dicho que Dios no existe, pero quieren vivir como si Dios existiera. Quieren vivir como si su vida tuviera significado.

Harris: Nuestra moralidad, el sentido que le encontramos a la vida, es una experiencia vivida que, creo, tiene un componente espiritual. Creo que se puede transformar radicalmente nuestra experiencia del mundo para mejorarla, del mismo modo en que lo presenciaron personas como Jesús o Buda. Hay sabiduría en nuestra literatura espiritual y contemplativa, y me interesa comprenderla. Creo que la meditación y la oración nos afectan de un modo positivo. El interrogante es: ¿qué se puede creer razonablemente sobre la base de esas transformaciones?

Warren: No admite entonces que es su experiencia, y no la racionalidad, lo que lo hace ateo.

Harris: ¿Qué parte de su expriencia hace que usted sea alguien que no es musulmán? Imagino que no estará todas las noches cavilando sobre cómo convertirse al islamismo. Y si no lo hace, es porque cuando los musulmanes dicen «tenemos un libro que es la palabra perfecta del creador del universo, que es el Corán, y que fue dictado a Mahoma en su cueva por el Arcángel Gabriel», usted ve una diversidad de declaraciones y arrogaciones que no están sostenidas por pruebas suficientes. Si las pruebas fueran suficientes, usted estaría obligado a ser musulmán.

Warren: Exacto, eso es correcto.

Harris: Entonces usted y yo mantenemos una postura de ateísmo con respecto al islamismo.

Warren: Ambos tenemos una relación de fe. Usted tiene fe en que Dios no existe. En 1974 pasé casi un año en Japón estudiando todeas las religiones del mundo. Básicamente, todas las religiones apuntan a la verdad. Buda hizo una famosa declaración en sus últimos días: «continúo buscando la verdad». Mahoma dijo: «soy el profeta de la verdad». Los Vedas dicen: «la verdad es esquiva como una mariposa, hay que buscarla». Luego apareció Jesucristo y dijo: «yo soy la verdad». De repente, hay que tomar una decisión.

Harris: Muchos, muchos otros profetas y gurúes han dicho eso.

Warren: La diferencia es que Jesús dice: «Soy el único camino a Dios. Soy el camino al Padre». Puede estar mintiendo como no.

Sam, ¿Rick es intelectualmente deshonesto?

Harris: Francamente, es intelectualmente deshonesto declarar que se está seguro de que Jesús nació de una virgen.

Warren: Digo que acepto eso a través de la fe. Y creo que es intelectualmente deshonesto que usted diga que tiene pruebas de que no fue así. ¿Sabe cuál es la diferencia entre usted y yo? Yo estoy abierto a la posibilidad de equivocarme, y usted no.

Harris: De ningún modo, claro que contemplo esa posibilidad.

Warren: ¿Es decir que contempla la posibilidad de estar equivocado sobre Jesús?

Harris: Y sobre Zeus, claro que sí.

Warren: ¿Y qué está haciendo para estudiar esos temas?

Harris: Considero que las probabilidades de ese evento son tan bajas que…

Warren: ¿Bajas probabilidades?, ¿y qué hay del 96% de los creyentes que hay en el mundo? ¿Son todos idiotas?

Harris: Hay una alta probabilidad de que la mayor parte de la gente se equivoque, como se equivoca gran parte de los estadounidenses, que considera que la evolución no ocurrió.

Warren: Esa declaración es arrogante.

Harris: Es una declaración honesta.

Warren: ¿Por qué el ateísmo no es más atractivo si supuestamente es el más honesto desde el punto de vista intelectual?

Harris: Honestamente, nuestra campaña de relaciones públicas es muy mala.

Warren: [Risas]. No es cuestión de relaciones públicas.

Sam, lo único que yo encuentro verdaderamente problemático en tus argumentos es que yo soy, para citar El fin de la fe, de una «obscenidad absurda» cuando llevo a mis hijos a la Iglesia. Eso es lenguaje fuerte, y no sirve precisamente para animar el diálogo.

Harris: En cierto modo, la estridencia de mis escritos es un esfuerzo por llamar la atención de la gente. Pero puedo defender con honestidad esa estridencia porque creo que la situación que vivimos es urgente. Estoy aterrorizado por lo que significa para mí el embotellamiento por el que está atravesando la civilización. Por un lado tenemos la quebrantadora tecnología del siglo XXI que prolifera, y por el otro tenemos la superstición del siglo I. Una civilización va a atravesar por este embotellamiento más o menos intacta o no va a hacerlo. Y quizás suene a miedo grandilocuente, pero es el fin de la civilización. En numerosas ocasiones, algunas generaciones han atestiguado la ruina de todo lo que sus ancestros han construido. Lo que me da especial terror sobre el pensamiento religioso es la esperanza de que muchas de esas culturas están obligadas a terminarse basándose en la profecía y que su final va a ser glorioso.

¿Cómo funcionaría el mundo ideal, según lo ve Sam Harris?

Harris: En este momento, debemos cambiar las reglas para hablar sobre Dios y la experiencia y la ética espiritual. Yo no niego que eso exista. Se puede tener espiritualidad. Uno puede meditar en una cueva y transformarse, y luego podemos hablar sobre por qué ocurrió eso y cómo se puede replicar. Quizás hata queramos, por motivos perfectamente racionales, decir que deseamos un Sabbath en este país, un Sabbath genuino. Démonos cuenta de que hay poder en la contemplación del misterio del universo, y en recordarse a uno mismo cuánto uno ama a los más allegados, y cuánto más uno podría amar a las personas que aún no ha conocido. No hay nada que se deba creer sobre la base de las pruebas insuficientes para poder considerar esa posibilidad.

Warren: Sam, ¿cree que los seres humanos tienen un espíritu?

Harris: Hay muchos motivos para no creer en un concepto ingenuo de un alma que flota y sale del cerebro al morir para viajar a otro lado. Pero no lo sé.

Warren: ¿Se puede tener espiritualidad sin espíritu?

Harris: Uno se puede sentir uno con el universo.

Warren: Bueno, ¿entonces por qué no puede ir más allá? Porque en este momento está hablando de cosas extremadamente no racionales.

Harris: No hay nada irracional al respecto. Se puede cerrar los ojos y meditar, y perder la sensación del cuerpo físico, por completo. Muchas personas sacan de esa experiencia la conclusión metafísica de «soy sólo espíritu, y puedo trascender mi cuerpo». Esa no es la única conclusión que se puede sacar de esa experiencia, y no me parece que sea la más acertada.

Warren: Usted es más espiritual de lo que cree. Es solo que no quiere tener jefe. No quiere un Dios que le diga qué hacer.

Harris: No quiero fingir tener certeza de nada de lo que no la tenga.

Rick, ¿algo que agregar?

Warren: Creo tanto en la razón como en la fe. Cuanto más aprendemos sobre Dios, más entendemos cuán magnífico es este universo. No es algo contradictorio. Cuando contemplo la historia no concuerdo con Sam: el cristianismo ha generado muchas más cosas buenas que malas. El altruismo es el resultado de saber que hay algo más que esta vida, que existe un Dios soberano, que yo no soy Dios. Tanto Sam como yo estamos apostando. Él apuesta su vida a que tiene razón. Yo apuesto la mía a que Jesús no era un mentiroso. Cuando muramos, si él tiene razón, yo no habré perdido nada. Si yo tengo razón, él habrá perdido todo. No estoy dispuesto a hacer esa apuesta.

Artículo original completo.

mercredi 1 octobre 2008

Lilith Sophia e Luigi Cascioli: l' ateismo di Ratzinger 1 a 5










mardi 30 septembre 2008

Contra a ditadura celestial

A fé subjugada pela razão. No vigésimo-terceiro encontro do curso de altos estudos Fronteiras do Pensamento, Christopher Hitchens criticou toda e qualquer filosofia baseada no divino. Em “Deus não é grande” o polêmico jornalista inglês contestou dogmas e censurou crenças frente a um público dividido entre o choque e a admiração no Salão de Atos da UFRGS.

Hitchens iniciou a palestra da noite do dia 6 de novembro com uma indagação, segundo ele, das mais pertinentes no atual contexto mundial: “Estamos aqui como resultado das leis da biologia e temos assim que aprender a coexistir, ou somos frutos de um design divino e não temos nenhuma influência sobre nosso suposto livre-arbítrio?”. A conhecida resposta do controverso colunista – que já acusou Madre Teresa de ser uma “fraude fanática e fundamentalista” – consegue, para surpresa do público mais conservador, ir além da simples crítica da fé em um deus ou da oposição a ele. Os argumentos usados por Hitchens contestam a falta de senso crítico e de integridade moral apresentada por dogmas divinos, colocando a razão e o humanismo iluminista como as únicas explicações úteis à humanidade.

A necessidade por respostas é que teria, de acordo com o jornalista, criado as entidades divinas. A religião seria, então, a primeira tentativa do homem de entender sua realidade. Suas falhas, contudo, vêm do seu pioneirismo, já que suas explicações surgiram na “época da infância assustada da nossa espécie”. Quando não existia conhecimento sobre astronomia, origem dos seres ou evolução, o homem encontrava respostas em “fábulas divinas” na sua busca por entender fenômenos naturais simples, como a transição entre o dia e a noite.

Hoje, frente a todo o conhecimento adquirido pela humanidade em sua constante evolução, a religião não teria mais espaço. Todos os dogmas, cristãos, judeus ou muçulmanos, compartilhariam de um mesmo erro ao colocar a fé acima da razão. “A religião insulta profundamente a nossa integridade”, diz o inglês, acrescentando que “a concepção de fé como uma virtude reduz o homem a um ‘estado animalesco’, em que é preciso a visão de uma autoridade divina para nos ensinar a distinguir entre o bem e o mal.” Se certamente um produto humano, a religião é acima de tudo um produto masculino, argumentou ainda o escritor. Todas as religiões reprimem a mulher, apresentando-a como um ser inferior, a verdadeira fonte do pecado.

Como desafio aos seguidores do que considera uma “ditadura celeste”, que exige ao mesmo tempo o amor e o temor de seus fiéis, Hitchens lançou duas questões: “Nomeie uma ação moral, ou prática, realizada por um crente que um não-crente não possa repetir” e “nomeie uma ação que não poderia ser executada sem intervenção divina”. Aos que respondem que a polêmica do seu desafio nada mais é do que fruto de seu ateísmo declarado, o jornalista alfineta mais uma vez: “Sou anti-ateísta. Um ateísta nega a existência de um deus, mas ainda pode desejar a existência de um. Já um anti-ateísta está contente por não existir nada além da razão”. “Você se sente muito melhor quando não acredita que existe um déspota celestial pronto para te julgar”, completou.

Copesul Cultural
Atheism: A Rough History of Disbelief 1-2-3


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La ciencia en duda 1-5












Hora 25. Entrevista a Fernando Vallejos
08.06.07, Ateología (ES). Entrevista al escritor Fernando Vallejos, autor de obras literarias tales como "La virgen de los Sicarios " y "La puta de Babilonia ". Atrincherado en una posición ácida y audaz, crítica argumentadamente a la iglesia católica romana y su influencia en la sociedad actual. "El cristianismo es una empresa criminal ".


jeudi 18 septembre 2008

Asociación racional escéptica de Venezuela


La Guerra ha comenzado


Como primer post serio me gustaría comenzar por algo que le ha dado la vuelta a la red: un grupo de hackers e internautas molestos ha declarado la guerra a la Iglesia de la Cientología. Este grupo ha decidido atacar a la iglesia tras el descubrimiento de un video de reclutamiento en el que se muestra a un “alucinógeno” Tom Cruise afirmando que la Iglesia de la Cientología es la autoridad en los estudios de la mente humana (los cientólogos afirman que la siquiatría no es sino una seudociencia y que los problemas siquiátricos se deben a alienígenas denominados Thetans), la autoridad en el tratamiento contra la adicción a estupefacientes (con el programa Narconon, que consiste principalmente en ejercicio y elevadas dosis de vitamina B).






La Iglesia de la Cientología afirma que el video no era para el público en general y ha intentado desaparecer el video de la red mediante demandas de derecho de autor. Esta premura de la Iglesia para desaparecer de la red un material que podría considerarse perjudicial para su imagen ha molestado a un gran número de personas que han iniciado lo que llaman Project Chanology para unificar los esfuerzos en contra de la Cientología. El grupo de atacantes, que se autodenomina “Anonymous” (Anónimo, debido a que los miembros del grupo emplean ese nombre en todos sus foros de discusión) ha hecho público el siguiente video retando a la Iglesia:












Los ataques han consistido inicialmente en la sobrecarga de los servidores de la Iglesia através de ataques Denial of Service, en el envío de cientos de páginas negras a los números de fax de la Iglesia y en el envío de pizzas y demás delicias a las oficinas de la Iglesia. Tras esos ataques iniciale, el proyecto aparentemente ha decidido avanzar por caminos distintos para aprovechar la atención que el ataque inicial ha generado en la opinión pública.

Otro artículo acerca de la Cientología puede encontrarse en Ciencia y Leyenda.

jeudi 14 août 2008

Ateo digital 6: La irracionalidad debe sostener la fé


Ateo digital 1: La Biblia es peligrosa, según la Iglesia


Ateo digital 5: Que es un ateo y que no es un ateo


La Iglesia católica: La transnacional más antigua del mundo



Dios, el incompetente.

Mis inconsistencias bíblicas favorittas 1



¿Y Jesús para qué sirve? Inconsistencia bíblica favorita 2


Religión: Argumentos incoherentes

jeudi 17 juillet 2008

Australia: La visita del Papa estimula a la industria del sexo
Pope mobile: Benedict arrived in Australia
Papa móvil: La llegada de Benedicto a Australia
Mientras el Papa aterrizaba en Darwin, la industria del sexo de Sydney se preparaba para un gran aumento en sus ventas. Los burdeles anunciaron sus "paquetes de visita papal" a los 125,000 visitantes extranjeros que vinieron a Sydney para las celebraciones del Día Mundial de la Juventud (World Youth Day - WYD) en esta semana. Los burdeles y sex-shop de toda la ciudad esperan grandes ganancias. Muchos establecimientos han contratado personal adicional para satisfacer el esperado aumento a la demanda de favores sexuales durante el evento. Algunos se enorgullecen de estar en posibilidades de dar la bienvenida a su piadosa clientela internacional, con una amplia cantidad de idiomas al tener trabajadoras sexuales que hablan francés, español, italiano, griego, árabe, taitiano, coreano, nepalí y mandarín. El "Xclusive Gentelmen's Club" ofrece 10 porciento de descuento a aquéllos que presenten su acreditación oficial como visitanted de la WYD. Al ser uno de los establecimientos más grandes cerca de la Randwick Racecourse, el club espera beneficios gracias a la proximidad con el auditorio en donde el Papa realizará su última misa al aire libre, en donde se esperan a medio millón de peregrinos. Las grandes expectativas de la "industria del fruto prohibido" están basadas en la experiencia. Cuando el Concilio Mundial de Iglesias hizo su congreso en Canberra durante los 90's, disfrutamos de nuestro mejor periodo de ganancias, dijo un vocero de la industria australiana para adultos del grupo Eros Association.

Cuando las misas religiosas están en su apogeo, pareciera que el sexo impregna el aire. Después que de la WYD 2000 en Roma terminó su semana de celebraciones con una misa al aire libre con el Papa Juan Pablo II, los colectores de basura descubrieron al día siguiente miles de condones usados entre los escombros del área del festival. Los reporteros mostraron las imágenes del hallazgo, pero el Vaticano furiosamente desechó esas pruebas diciendo que eran "fabricadas". Los críticos de la postura doctrinal del Vaticano en contra del control natal, el sexo extra-marital y el "grave pecado" de la contracepción, como sea nunca dejaron de hacer burla al respecto. Ellos dicen que eso revela que los jóvenes católicos los tiene muy despreocupados las enseñanzas reaccionarias del Vaticano - lo cual, de ser cierto, son excelentes noticias.

samedi 5 juillet 2008

Lo que Barack Obama lleva en sus bolsas



Son muy reveladoras las cosas que salieron a la luz, cuando el que quizás se convierta en el hombre más poderoso del mundo vació sus bolsillos - como se vió recientemente en una foto publicada en el Times dentro de la colección de "la foto del día de La Casa Blanca". Se observa un pequeño mono - aparentemente el dios Hindú Hanuman - junto con el amuleto de la suerte de los apostadores, un brazalete perteneciente a un soldado norteamericano activo en Iraq y una pequeña Madonna con su niño. El brazalete podría ser el recordatorio de lo que sería su tarea más distinguida como presidente de los EUA: "traer a nuestros muchachos a casa". ¿Y los otros tesoros? ¿Es Obama un creyente de Hanuman, inspirado por la gran guerra del legendario mono contra el demoniaco Rey Ravana? ¿Es un apostador? ¿Es un creyente de los amuletos de la suerte? ¿Cree que estas pequeñas mascotas que lleva consigo tienen algún impacto en su vida o su "destino"? Si los contenidos de sus bolsillos son indicativo de su estado mental, uno debe de estar preparado para extrañas - si no es que peligrosas - sorpresas.

mercredi 2 juillet 2008

en pleno siglo XXI


Tanzania: Los albinos están siendo cazados y mutilados para traficar sus órganos "mágicos"

Vumilia Makoye de 17 años de edad estaba cenando con su familia, cuando dos hombres con largos cuchillos entraron violentamente a su casa, inmovilizaron a su madre Jeme, quien trataba de detenerlos. Todo ocurrió muy rápido. Jeme y el resto de la familia presenciaron impotentes, como los intrusos tomaron a Vumila, le cortaron las piernas por encima de la rodilla y desaparecieron con ellas. La joven sin piernas, postrada en un charco de sangre, murió al poco tiempo.


Vulmila era una albina. El albinismo es un desorden hipopigmentario heredado, caracterizado por la falta del pigmento melanina en los ojos, la piel y el cabello. Como resultado los ojos son rojos, la piel rosácea blanquecina y extremadamente sensible al sol. En África, tan sólo uno de cada 3000 recién nacidos es albino. Sufren muchos problemas médicos, y muchos de ellos mueren de cáncer en la piel antes de los 30.
En África, en la zona por debajo del Sahara, es una creencia popular que los albinos poseen poderes mágicos. Son rechazados y estigmatizados socialmente. Pero recientemente en Tanzania, la superstición ha tomado un tinte terrible. Los médicos brujos comenzaron a declarar que las pociones mágicas que tienen piel, cabello, huesos, genitales, lenguas o extremidades de albinos como ingredientes, traen bienestar a sus consumidores. Desde entonces se realiza una cacería humana de albinos. De acuerdo con el reportes oficiales, 19 albinos, incluyendo niños, han sido asesinados y mutilados para comerciar con las partes de sus cuerpos. Otras fuentes dicen que son más de cincuenta las víctimas. Los oficiales de policía creen que los asesinatos de albinos han sido inspirados por las películas nigerianas sobre brujería.
Las autoridades están haciendo listas de albinos y tratan de protegerlos sistemáticamente al vigilar sus casas y escoltar a los niños albinos a las escuelas. El presidente Jakaya Kikwete ordenó tomar medidas duras contra los médicos brujos y los traficantes de órganos. En su esfuerzo por eliminar la discriminación, recientemente nombró al primer albino miembro del parlamento.
Las supersticiones no terminan en las fronteras. En Kenya, una mujer albina fue encontrada muerta a finales de mayo faltándole los ojos, la lengua y los senos. Se ha reportado que la piel de los albinos también es vendida en Congo.
Traduction: Miguel Angel Landgrave Martínez
Nepal: La última salida del rey dios


Puertas de Narayanhity del Palacio de Kathmandu
Nepal celebra sus transformación de ser el último reino Hindú a ser una república democrática y secular. El paso histórico para poner fin a 239 años de monarquía que condujo al país himalayo del "techo del mundo" hacia el siglo 21, fue dado el 28 de mayo de 2008 por la recién electa Asamblea Constitucional con guía Maoista, con 560 votos contra 4. Expulsado el Rey Gyanendra - adorado hasta tiempo reciente como una encarnación del dios hindú Señor Vishnu - dejó el Palacio de Narayanhity el 12 de junio para siempre. Aunque sus astrólogos le pedían que esperara a un mejor momento, el gobierno no le permitió extender su fecha límite. La bandera real de las puertas principales del palacio han sido cambiadas por el estandarte nacional. El edificio rosado en el centro de Kathmandu pronto se convertirá en museo.

La mayoría de las monarquías en el mundo han sido abolidas. Después de la transformación de Nepal, aún quedan 30 monarcas que reinan sobre 44 monarquías soberanas (16 de las cuales son Reinos de la Mancomunidad, entre ellos Canadá y Australia, quienes aun reconocen formalmente a la Reina Elisabeth como su soberana). Muchas de las monarquías que quedan son constitucionales, dejando muy poco poder político al monarca. Diferentes matices de monarquías absolutas existen en Brunei, Oman, Qatar, Saudi Arabia, Swazilandia y la Ciudad del Vaticano (representando una teocracia electoral). Los monarcas de Jordania y Marruecos también son muy poderosos.

Es muy notable la persistencia de las monarquías en la Europa moderna. Países cultos y democráticos como Bélgica, Dinamarca, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Los Países Bajos, Noruega, España, Suecia y Bretaña aun portan orgullosos los cascarones de su pasado tribal. ¿No es hora de que ellos sigan el ejemplo de Nepal?

Las últimas monarquías del mundo (Del Wiki en Inglés) : Monarquía constitucional * Reinos de la Mancomunidad * Monarquía Semiconstitucional * Monarquía Absoluta * Monarquía en algunas entidades sub-Estado


La Carta de Albert Einstein a Eric Gutkind (Enero 1954)


Albert Einstein: La idea de Dios es un "producto de la debilidad humana", la Biblia "demasiado infantil"

Una carta que vio la luz recientente, escrita por Albert Einstein en enero de 1954, un año antes de su muerte, es eslabón más en la cadena de pruebas de que Einstein no era un creyente religioso como lo declararon los supernaturalistas. La carta escrita con su puño y letra, destinada a el filósofo Eric Gutkind, describe la idea de Dios como "producto de la debilidad humana" y la Biblia como "demasiado infantil" y esto pone fin a todos los intentos para retratar al ilustre pensador como un defensor de la fe religiosa.

La extraordinaria pieza fue subastada por Bloomsbury en Londres este mes. La puja ganadora de 404,000 dólares (25 veces el estimado antes de la venta) vino de un coleccionista extranjero quien tiene una "pasión por la física teórica y todo lo que eso conlleva". Richard Dawkins, realmente triste, estuvo dentro de los postores que no obtuvieron las pieza, hubiera sido un merecido dueño del documento.



El profesor Dawkins, famoso biólogo británico y Asociado Honorario de Rationalist International, ha sido la persona que más ha hecho por clarificar la postura de Einstein sobre la religión. En su libro The God Delusion, explica que Einstein, quien se hacía llamar "un profundo no-creyente religioso" y que cuando ocasionalmente invocaba a Dios, se refería a algo totalmente diferente de lo que comúnmente entendemo por ese término. "La religión de Einstein" claramente excluía cualquier idea de lo supernatural, por el contrario, era una expresión de reverencia panteísta.

"Los panteístas no creen para nada en un Dios sobrenatural, pero usan la palabra Dios como un sinónimo no-sobrenatural de la Naturaleza, o Universo, o las leyes que gobiernan su funcionamiento. Los deístas difieren de los teístas en que el Dios deísta no responde a las plegarias, no está interesado en los pecados o en las confesiones, no lee nuestros pensamientos y no interviene caprichosamente con milagros. Los deístas difieren de los panteístas en que su Dios es un tipo de inteligencia cósmica, más que la metáfora panteísta o el sinónimo poético de la ley del universo. El panteísmo es un ateísmo sazonado. El deísmo es un teísmo suavizado".

"Existen todas las razones para suponer que los famosos Einsteinísmos 'Dios es sutil pero no malicioso' o 'Él no juega con los dados' o '¿Tenía Dios elección de crear este Universo?' son panteísmos, no deísmos, y ciertamente no teísmos. Einstein utilizó 'Dios' de una manera puramente metafórica y poética. De igual manera la hizo Stephen Hawking, y muchos de los físicos que ocasionalmente utilizan las metáforas religiosas."


Dawkins cita los escritos del propio Einstein sobre la religión: "sentir que detrás de lo que puede ser experimentado hay algo que nuestra mente 'no puede entender' y cuya belleza y sublimación nos llega únicamente de manera indirecta y como débil relejo... ésto es la religiosidad. En ese sentido soy religioso."

"En este sentido", agrega Dawkins, "Yo también soy religioso, con la reserva de que 'no puede entender' no significa forzosamente 'nunca lo podrá entender'. Pero prefiero no llamarme religioso porque puede ser confuso. De hecho, es destructivamente confuso porque, para la mayoría de la gente, 'religión' significa 'sobrenatural'. Carl Sagan bien lo dijo "... si por 'Dios' uno quiere decir el conjunto de reglas que rigen el universo, entonces claramente existe tal Dios. Este Dios es poco satisfactorio emocionalmente... no tiene mucho sentido rezarle a la ley de la gravedad"
(Todas las citas son de:, The God Delusion, Gran Bretaña, 2006)

samedi 24 mai 2008

mardi 13 mai 2008

EL SENTIDO DE UNA ASOCIACIÓN DE ATEOS

Intervención de Paco Miñarro, Coordinador de la Federación Internacional de Ateos (FIdA) en el acto de presentación de la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL) celebrado el domingo 11 de mayo de 2008 en el Salón de Actos “Federico García Lorca” de Rivas-Vaciamadrid.

Compañeras, compañeros.

No siempre tenemos la oportunidad de asistir a la fundación de un colectivo de ateos y librepensadores. En realidad, no es fácil que los ateos demos el paso que va desde el individualismo y la reflexión personal hasta la integración en un proyecto común y participativo. Sin embargo, no se puede dudar de que formamos parte de un movimiento que crece, que adquiere experiencia y que se enfrenta, abiertamente, a lo que quizá puede calificarse como el fenómeno más determinante de nuestro tiempo: el conflicto entre la sociedad civil y las tradiciones religiosas.

Un conflicto que no es nuevo, ya que hunde sus raíces en la oposición dialéctica entre tradición y modernidad que forjó el carácter de la cultura de Occidente. Pero un conflicto que, no obstante, adquiere en el siglo XXI unos caracteres propios, cuya particularidad reside en el retorno de lo religioso como factor de identidad colectiva y en su compleja relación con las nuevas tecnologías de la comunicación.

Una marea conservadora amenaza nuestro mundo. “El desierto avanza”, advirtió ya Nietzsche en su siglo. La democracia y el laicismo se enfrentan a un retroceso fomentado por el comunitarismo y por las exigencias de la fe religiosa.

Se pensó, hace un tiempo, que los avances científicos y tecnológicos bastarían por sí solos para desterrar el oscurantismo y la presión de los fanáticos. Que las viejas supersticiones caerían rendidas ante el saber humano, o que “dios” había muerto, dejando a las iglesias en un proceso de decadencia irreversible. El optimismo de la modernidad dio paso, sin embargo, a la experiencia del abandono y el desarraigo, y los vengativos ídolos fueron nuevamente alzados como estandartes, y sus ejércitos de fieles de nuevo armados y en pie de guerra. La revancha se había anunciado con antelación. Pero apenas fue perceptible para muchos.

Dos fenómenos se han conjugado al respecto del retorno de lo religioso. En primer lugar, la persistencia en el inconsciente colectivo de la idea de un dios como garante de la miseria existencial, y en consecuencia el aprovechamiento de las instituciones religiosas para mantener un espacio ritual en las sociedades sobre las que ejercen su influencia. Y, en segundo lugar, la radicalización de los creyentes más activos y la recuperación de códigos medievales de interpretación, lo que sin duda favorece el espejismo de un enfrentamiento entre las diferentes facciones religiosas.

Pero se trata, al fin, de un espejismo. La deriva fundamentalista del Vaticano y del Islam, por citar sólo las más cercanas a nuestra experiencia social, no responde a un paralelismo reducido a las apariencias, sino que es aplicable, y sobre todo, a sus ambiciones. Ambos dogmatismos teológicos se nutren del mismo maná, y ambos elaboran la imagen del mismo miedo. El enemigo de una religión no es nunca otra religión, sino la realización práctica de una sociedad libre y emancipada.

Es el ateísmo, como afirmó Ratzinger en su última encíclica, junto con el relativismo moral, el hedonismo y el laicismo, lo que más temen estos chamanes totalitarios. Su objetivo no es económico, o no lo es sino hasta cierto grado. En realidad, toda religión se explica como un intento de programación de las existencias individuales, es decir, como propaganda de masas en su estado más puro. La “conversión”, así, se entiende en su sentido más concreto, el de “captación” y sometimiento. Tal es el objeto de la llamada “segunda evangelización”.

Comprendido así, el papel de la razón puede ser visto como el de una “resistencia”, puesto que, para el lenguaje engañoso de los teólogos, la defensa de sus propios intereses implica siempre el desarrollo de un abanico de ofensivas tendentes al cautiverio de la razón. Los mercenarios de la creencia aspiran a imponer el imperio de su neurosis, inoculando en el cuerpo social sus fantasías dogmáticas y sus juicios éticos. Desafían a la ciencia, con la esperanza de mantener a sus fieles presos de la infantil visión de un mundo tutelado por sus fantasmas. De ahí la fundamental importancia concedida por Ratzinger a la relación entre razón y fe. Visto adecuadamente, tal empresa tiene el sentido angustioso de un declive, porque ya no es posible ningún acuerdo entre la cultura y la religión. Por eso el clero de cualquier pelaje actúa siempre contra la cultura, apelando al derecho imaginario de ser respetado por la crítica.

Es prioritario, para las fuerzas de la religión, inyectar en la sociedad elementos morales que favorezcan sus privilegios. Esto hace evidente que los argumentos a utilizar por una organización laicista o atea deberán ser preferentemente aquellos que revelen la naturaleza impositiva del clericalismo y el radical equívoco que implica el ejercicio de una política multiconfesional. La religión, como asunto privado, ha de ser simplemente excluida del espacio público.

¿Cuál es el sentido de una asociación de ateos? Precisamente, el que surge de la convicción del carácter no neutral de la psicopatía religiosa, y que por ello obliga a la movilización y a la responsabilidad pública. No nos asociamos para practicar un onanismo teórico, ni para solidarizarnos con nuestros afines, ni para levantar capillas al ateísmo ideológico. Lo hacemos con el fin de interactuar con la situación política y con el medio social y cultural. Con el fin de responder con fuerza al clericalismo y al conservadurismo. Proponiendo una práctica de libertades y de derechos, y una presión constante sobre los medios de prensa y sobre las instituciones y responsables políticos.

Al menos, es así como lo entendemos en FIdA, y confiamos en que la trayectoria futura de la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores también aspire a practicar un ejercicio exigente, tanto en el ámbito de la alerta frente a los fundamentalismos como en la tarea de reivindicar una democracia laica, en la que exista una completa y definitiva separación entre el Estado y las diferentes confesiones religiosas.

Los mecanismos de trabajo y los medios de acción caracterizan a cualquier colectivo casi más que sus objetivos programáticos. Sobra decir que sus socios habrán de elaborar las estrategias más adecuadas a sus campos de intervención, y teniendo en cuenta las obsesiones antilaicistas del Gobierno de la Comunidad de Madrid, no es difícil aventurar que no faltarán ocasiones para alzar la voz. En todas ellas tendrán, los miembros de AMAL, el apoyo, el respeto y la colaboración de FIdA.

Finalmente, quiero dar las gracias al Ayuntamiento y al pueblo de Rivas-Vaciamadrid. Los responsables de su gestión han demostrado una iniciativa ejemplar en defensa de los derechos y libertades de la ciudadanía. Y han comprendido, a diferencia de muchos otros representantes políticos de la nación, la importancia fundamental que posee una convivencia regida por los principios del laicismo y de la libertad de conciencia.

Muchas gracias a todos.

vendredi 25 avril 2008

En España


GOBIERNO, CONSTITUCIÓN E IGLESIA CATÓLICA

14.04.08,

77º Aniversario de la proclamación de la II República Española.

La desidia del Gobierno de España a la hora de hacer cumplir la Constitución se ha vuelto a hacer patente cuando de nuevo el nombramiento de José Luís Rodríguez Zapatero como Presidente del Gobierno se ha realizado ante una mesa con una gran crucifijo en medio y con una Biblia, al margen de que el señor Zapatero haya prometido -y no jurado- ante esos símbolos pertenecientes a una confesión religiosa que para nada debería inmiscuirse en los asuntos relacionados con el funcionamiento de nuestras instituciones democráticas, en cuanto, de acuerdo con el artículo 16.3 de nuestra Constitución, “ninguna confesión tendrá carácter estatal”.

¿Qué pinta un crucifijo o una Biblia en la mesa ante la cual se celebra la promesa de cumplir y hacer cumplir la Constitución Española, cuando la propia Constitución establece de modo implícito la separación del Estado respecto a cualquier religión? Nada en absoluto. Y no sólo no pinta nada, sino que su presencia es inconstitucional, por lo que, si acaso representa algo, es una burla sarcástica de la propia Constitución, ante la cual el presidente promete cumplir y hacerla cumplir en ese su primer acto institucional.

Después de 30 años de democracia, los responsables de hacer que se cumpla la Constitución todavía no se han enterado -o no han querido enterarse- de que su cumplimiento exige que esos símbolos se retiren y queden para el ámbito privado y para la conciencia de cada ciudadano. La situación actual representa un incumplimiento de la Constitución en tanto que la presencia de tales símbolos implica, aunque sólo sea por inercia, una forma de seguir aceptando el sometimiento de la soberanía de nuestro pueblo a la jerarquía de la Iglesia Católica, cuyo símbolo más importante domina el lugar ante el que el candidato mayoritariamente elegido por las Cortes debe realizar la promesa correspondiente para su nombramiento como Presidente del Gobierno. Además, la presencia de tales símbolos es una propaganda gratuita de dicha confesión religiosa para quienes contemplen por cualquier medio visual –televisión o prensa- las imágenes de dicha ceremonia.

Por ello, hay que exigir al Gobierno de España y a las instituciones democráticamente elegidas por la ciudadanía que cumplan precisamente con su promesa de “hacer cumplir la Constitución”, comenzando por eliminar tales símbolos religiosos de las ceremonias en las que se producen sus nombramientos.

Esta misma crítica vale igualmente para los actos judiciales en los que se sigue preguntando al testigo si “jura o promete decir la verdad…”, pues, en cuanto el juramento lleva implícita la referencia a determinadas creencias religiosas, la fórmula judicial correspondiente es inconstitucional, y resulta asombroso que los encargados de juzgar si las leyes se cumplen o no incluyan esta fórmula -o acepten su inclusión- en los mismos actos en los que se juzga acerca de los posibles incumplimientos de la Ley, infringiendo sistemáticamente así el artículo 16.2 de la Constitución Española, en el que se dice que “nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias”.

Pues es evidente que, desde el momento en que se le exige al testigo que “jure o prometa”, se le está obligando a declarar si tiene o no creencias religiosas, en cuanto jure o en cuanto simplemente prometa. En consecuencia, de nuevo en este caso habría que exigir el cambio de esta fórmula judicial eliminando toda referencia al juramento –de carácter religioso- para dejar exclusivamente la referencia a la promesa –de carácter personal y ligada al propio honor y dignidad como ciudadano-.

Y lo mismo sucede en otra clase de actos, como son los relacionados con la monarquía, actos como bodas, bautizos y otras ceremonias en los que aparece de un modo especialmente visible la relación entre dicha monarquía y la Iglesia católica, pareciendo olvidar en estos casos que los monarcas han dejado de serlo por la gracia de cualquier supuesto dios para serlo porque nuestro pueblo soberano aprobó en referendo nuestra Constitución y, con ella, de regalo, la institución de la monarquía parlamentaria –al menos por ahora y hasta que el pueblo español la siga legitimando-.

samedi 12 avril 2008

Perdamos el respeto a la Iglesia

Beatriz Gimeno

Intervención de Beatriz Gimeno en la presentación del libro “La Iglesia furiosa”, realizada el 21 de febrero en Madrid, sala Maldonado 53. Beatriz Gimeno es novelista, ensayista y vocal de la Federación estatal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Miembro del consejo editorial de la revista Trasversales. Miembro de la Federación Internacional de Ateos (FIdA).

Yo sí que estoy furiosa. Y la furia puede que me impida hablar de la iglesia desde la razón. En todo caso, contra su furia irracional, la nuestra racional. Pero lo cierto es que en muchas ocasiones entramos en discusiones completamente irracionales. De dios no se puede discutir porque no existe. De lo que se puede discutir es de las consecuencias que dicha creencia tiene. Consecuencias políticas y sociales. Así que, finalmente, el hecho de que mucha gente crea en dioses nos incumbe a todos.

Y la mayoría de los que estamos aquí somos ateos, activistas sociales o políticos, que estamos convencidos de que la necesidad de luchar por un estado laico. Esta lucha sigue siendo necesaria a pesar también de que es irracional porque un estado democrático no puede ser otra cosa que laico. Ya es una concesión hablar de libertad religiosa en un estado democrático y de derecho; es redundante, faltaría más. La libertad religiosa está garantizada en la libertad de conciencia, de asociación, de expresión, de reunión… la libertad religiosa está garantizada por la libertad. La libertad religiosa debería ser como la libertad para afiliarse a cualquier otra asociación con vocación de hacer proselitismo.

El problema es que el proselitismo que puede hacer una asociación está siempre en dependencia directa de los valores de los que se proponga ser prosélita. Si dichos valores son antidemocráticos, sexistas, homófobos, discriminadores, contrarios a la libertad… en ese caso dichos valores no deberían poder enseñarse en ningún espacio público, cuánto menos en una escuela. Hay que atreverse a decir que hay valores sobre los que la sociedad ha alcanzado consensos democráticos y que no deberían poder enseñarse en ninguna escuela. Que la mujer es más apropiada para cuidar a los niños que los hombres o que la heterosexualidad es superior a la homosexualidad, tiene derecho a creerlo cualquiera, e incluso a expresarlo, escribirlo, defenderlo, sí, pero no a enseñarlo a los niños y niñas.

Y sí, puede que no se deba enseñar ateismo, pero de la misma manera que en un sistema democrático se debe enseñar lo que significaron el nazismo o el estalinismo, no hay ninguna razón para no enseñar lo que ha hecho y dicho la iglesia a lo largo de la historia. Ni razón alguna para obviar que sus valores son contrarios a la igualdad, la libertad y la felicidad.

Y sin embargo, aún no nos atrevemos a discutir que la iglesia católica tenga derecho a enseñar estas cosas en sus escuelas, que encima pagamos todos. A la iglesia católica (que es la que nos toca) le hemos perdido la fe, pero no hemos aprendido a perderle el respeto. Y desde la furia quiero que aprendamos a perderle el respeto. La iglesia católica dispone de un excedente de respeto que parece no terminarse nunca. ¿Qué más tiene que hacer para que le perdamos el respeto? Quizá no existe otra organización que siga funcionando que haya traído, que siga trayendo, tantos crímenes, tanta injusticia, tanta infelicidad. Las iglesias matan. La iglesia católica mata cuando se opone al uso del condón en países que luego no pueden pagar las medicinas contra el sida. No hay en el mundo una organización con tantas condenas firmes por pederastia y abuso infantil. Y es curioso que la pederastia, que es fundamentalmente heterosexual, en el caso de la iglesia, en cambio, sea fundamentalmente homosexual. Pero, eso sí, sus condenas contra los homosexuales recorren el mundo haciendo que en muchos países la vida sea invivible para éstos. Estamos hablando de Latinoamérica, donde las iglesias atacan y condenan la homosexualidad legitimando a los paramilitares y escuadrones de la muerte que matan a tres homosexuales al mes en Brasil, por ejemplo. Hablo de la iglesia que ha apoyado toda clase de regímenes asesinos en Latinoamérica, en España. Hablo de la iglesia que prefiere una niña de 9 años muerta o madre a que aborte. Hablo de la iglesia que pretende (si la dejáramos) condenar a todas las mujeres a vidas invivibles y a todos y todas a la infelicidad. Y aun le tenemos respeto.

Como mucho, respeto su libertad personal de creer en dioses inexistentes, pero entra dentro de mi libertad no respetarles. No les respeto. Les combato. Y con la máxima beligerancia.

Todos hemos conocido a católicos que son gente inteligente y solidaria. Pero para mí esto es un misterio. Forma parte de la complejidad de la naturaleza humana que personas inteligentes crean un absurdo, que personas de izquierdas se empeñen en pertenecer a una organización de derechas, que personas que luchan por la justicia se empeñen en estar dentro de una organización que apoya todas las injusticias; que estas personas estén dentro de una organización que les querría fuera. Estoy cansada de tener siempre que distinguir, hilando muy fino entre la iglesia y los fieles, entre la jerarquía y la otra iglesia. Respeto la libertad de las personas, pero quiero decir que la iglesia es lo que es y tiene voluntad de serlo casi desde su fundación, y de seguir siéndolo. La iglesia es una enorme estructura con una enorme y no cuestionada influencia educativa, económica, mediática, que trabaja contra los derechos individuales conseguidos tras muchos sacrificios. No es posible oponerse a esa estructura con paños calientes y con cuidado en no herir a los creyentes. Los creyentes nos hieren a nosotros y muchos de los creyentes del mundo querrían vernos muertos. No quiero tener que comenzar mis charlas sobre la iglesia distinguiendo con mucho cuidado entre ésta y el fundamentalismo. La iglesia católica ha sido fundamentalista mientras ha podido, y tiene voluntad de serlo, y lo es dónde puede. Todas las iglesias tienen esa voluntad.

Y en el futuro puede ser más grave. La injusticia global en la que estamos cada vez más inmersos, sometidos a fuerzas que no comprendemos, sin culpables que han desaparecido en superestructuras imposibles de controlar… es evidente que un subproducto de todo esto será el fanatismo religioso, el más irracional, el más difícil de combatir, y que se va a manifestar de muchas maneras. La gente cree, cada vez más, en todo tipo de cosas, en religiones sin dios, en dioses sin religión, en el destino, en la suerte, en las plantas, en los posos de te, en los astros… Y no podemos confundir, desde la izquierda, la necesidad de la aconfesionalidad del estado con la reivindicación de la pluriconfesionalidad.

Como dice Bauman, si la fe en el progreso en un momento dado fue una manifestación de optimismo en el futuro, ahora el progreso da miedo porque la globalización y la injusticia globalizada frente a la que nos hemos quedado sin respuesta auguran un crecimiento del pensamiento irracional en todo el mundo.

La creencia en dios sirve para construir un sentido. Nos dijeron que si dios moría el ser humano no podría vivir sin sentido. Pues sí se puede; los ateos podemos y no somos ni más felices ni más desgraciados que los creyentes. Por el contrario, quizá sea la certeza de que la trascendencia no existe lo que nos permita contemplar de verdad y con el necesario horror los millones de vidas eliminadas, borradas, vidas sufrientes, explotadas para el bienestar de otros. Sólo desde el abismo del absurdo, de la negación de cualquier significación, uno/a puede entender que el único atisbo de sentido es luchar para que cada vida disponga de las mismas oportunidades para encontrar, si no una razón, al menos sí sus momentos de goce y de felicidad.

samedi 29 mars 2008

jeudi 27 mars 2008

Perdamos el respeto a la Iglesia

Beatriz Gimeno

Intervención de Beatriz Gimeno en la presentación del libro “La Iglesia furiosa”, realizada el 21 de febrero en Madrid, sala Maldonado 53. Beatriz Gimeno es novelista, ensayista y vocal de la Federación estatal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Miembro del consejo editorial de la revista Trasversales. Miembro de la Federación Internacional de Ateos (FIdA).

Yo sí que estoy furiosa. Y la furia puede que me impida hablar de la iglesia desde la razón. En todo caso, contra su furia irracional, la nuestra racional. Pero lo cierto es que en muchas ocasiones entramos en discusiones completamente irracionales. De dios no se puede discutir porque no existe. De lo que se puede discutir es de las consecuencias que dicha creencia tiene. Consecuencias políticas y sociales. Así que, finalmente, el hecho de que mucha gente crea en dioses nos incumbe a todos.

Y la mayoría de los que estamos aquí somos ateos, activistas sociales o políticos, que estamos convencidos de que la necesidad de luchar por un estado laico. Esta lucha sigue siendo necesaria a pesar también de que es irracional porque un estado democrático no puede ser otra cosa que laico. Ya es una concesión hablar de libertad religiosa en un estado democrático y de derecho; es redundante, faltaría más. La libertad religiosa está garantizada en la libertad de conciencia, de asociación, de expresión, de reunión… la libertad religiosa está garantizada por la libertad. La libertad religiosa debería ser como la libertad para afiliarse a cualquier otra asociación con vocación de hacer proselitismo.

El problema es que el proselitismo que puede hacer una asociación está siempre en dependencia directa de los valores de los que se proponga ser prosélita. Si dichos valores son antidemocráticos, sexistas, homófobos, discriminadores, contrarios a la libertad… en ese caso dichos valores no deberían poder enseñarse en ningún espacio público, cuánto menos en una escuela. Hay que atreverse a decir que hay valores sobre los que la sociedad ha alcanzado consensos democráticos y que no deberían poder enseñarse en ninguna escuela. Que la mujer es más apropiada para cuidar a los niños que los hombres o que la heterosexualidad es superior a la homosexualidad, tiene derecho a creerlo cualquiera, e incluso a expresarlo, escribirlo, defenderlo, sí, pero no a enseñarlo a los niños y niñas.

Y sí, puede que no se deba enseñar ateismo, pero de la misma manera que en un sistema democrático se debe enseñar lo que significaron el nazismo o el estalinismo, no hay ninguna razón para no enseñar lo que ha hecho y dicho la iglesia a lo largo de la historia. Ni razón alguna para obviar que sus valores son contrarios a la igualdad, la libertad y la felicidad.

Y sin embargo, aún no nos atrevemos a discutir que la iglesia católica tenga derecho a enseñar estas cosas en sus escuelas, que encima pagamos todos. A la iglesia católica (que es la que nos toca) le hemos perdido la fe, pero no hemos aprendido a perderle el respeto. Y desde la furia quiero que aprendamos a perderle el respeto. La iglesia católica dispone de un excedente de respeto que parece no terminarse nunca. ¿Qué más tiene que hacer para que le perdamos el respeto? Quizá no existe otra organización que siga funcionando que haya traído, que siga trayendo, tantos crímenes, tanta injusticia, tanta infelicidad. Las iglesias matan. La iglesia católica mata cuando se opone al uso del condón en países que luego no pueden pagar las medicinas contra el sida. No hay en el mundo una organización con tantas condenas firmes por pederastia y abuso infantil. Y es curioso que la pederastia, que es fundamentalmente heterosexual, en el caso de la iglesia, en cambio, sea fundamentalmente homosexual. Pero, eso sí, sus condenas contra los homosexuales recorren el mundo haciendo que en muchos países la vida sea invivible para éstos. Estamos hablando de Latinoamérica, donde las iglesias atacan y condenan la homosexualidad legitimando a los paramilitares y escuadrones de la muerte que matan a tres homosexuales al mes en Brasil, por ejemplo. Hablo de la iglesia que ha apoyado toda clase de regímenes asesinos en Latinoamérica, en España. Hablo de la iglesia que prefiere una niña de 9 años muerta o madre a que aborte. Hablo de la iglesia que pretende (si la dejáramos) condenar a todas las mujeres a vidas invivibles y a todos y todas a la infelicidad. Y aun le tenemos respeto.

Como mucho, respeto su libertad personal de creer en dioses inexistentes, pero entra dentro de mi libertad no respetarles. No les respeto. Les combato. Y con la máxima beligerancia.

Todos hemos conocido a católicos que son gente inteligente y solidaria. Pero para mí esto es un misterio. Forma parte de la complejidad de la naturaleza humana que personas inteligentes crean un absurdo, que personas de izquierdas se empeñen en pertenecer a una organización de derechas, que personas que luchan por la justicia se empeñen en estar dentro de una organización que apoya todas las injusticias; que estas personas estén dentro de una organización que les querría fuera. Estoy cansada de tener siempre que distinguir, hilando muy fino entre la iglesia y los fieles, entre la jerarquía y la otra iglesia. Respeto la libertad de las personas, pero quiero decir que la iglesia es lo que es y tiene voluntad de serlo casi desde su fundación, y de seguir siéndolo. La iglesia es una enorme estructura con una enorme y no cuestionada influencia educativa, económica, mediática, que trabaja contra los derechos individuales conseguidos tras muchos sacrificios. No es posible oponerse a esa estructura con paños calientes y con cuidado en no herir a los creyentes. Los creyentes nos hieren a nosotros y muchos de los creyentes del mundo querrían vernos muertos. No quiero tener que comenzar mis charlas sobre la iglesia distinguiendo con mucho cuidado entre ésta y el fundamentalismo. La iglesia católica ha sido fundamentalista mientras ha podido, y tiene voluntad de serlo, y lo es dónde puede. Todas las iglesias tienen esa voluntad.

Y en el futuro puede ser más grave. La injusticia global en la que estamos cada vez más inmersos, sometidos a fuerzas que no comprendemos, sin culpables que han desaparecido en superestructuras imposibles de controlar… es evidente que un subproducto de todo esto será el fanatismo religioso, el más irracional, el más difícil de combatir, y que se va a manifestar de muchas maneras. La gente cree, cada vez más, en todo tipo de cosas, en religiones sin dios, en dioses sin religión, en el destino, en la suerte, en las plantas, en los posos de te, en los astros… Y no podemos confundir, desde la izquierda, la necesidad de la aconfesionalidad del estado con la reivindicación de la pluriconfesionalidad.

Como dice Bauman, si la fe en el progreso en un momento dado fue una manifestación de optimismo en el futuro, ahora el progreso da miedo porque la globalización y la injusticia globalizada frente a la que nos hemos quedado sin respuesta auguran un crecimiento del pensamiento irracional en todo el mundo.

La creencia en dios sirve para construir un sentido. Nos dijeron que si dios moría el ser humano no podría vivir sin sentido. Pues sí se puede; los ateos podemos y no somos ni más felices ni más desgraciados que los creyentes. Por el contrario, quizá sea la certeza de que la trascendencia no existe lo que nos permita contemplar de verdad y con el necesario horror los millones de vidas eliminadas, borradas, vidas sufrientes, explotadas para el bienestar de otros. Sólo desde el abismo del absurdo, de la negación de cualquier significación, uno/a puede entender que el único atisbo de sentido es luchar para que cada vida disponga de las mismas oportunidades para encontrar, si no una razón, al menos sí sus momentos de goce y de felicidad.